jueves, 21 de noviembre de 2013

Anchanchu Vampiro Boliviano

Abchanchu -llamado también Anchanchu- es una raza de vampiros de Bolivia, residente inmemorial de las cuevas del altiplano.

El Anchanchu se muestra bajo la apariencia de un anciano bondadoso, calvo, obeso y sonriente. Algunos lo describen vistiendo ropas antiguas recamadas en oro y portando un sombrero plateado de ala ancha. Sus características centrales, al menos aquellas que ponen en guardia a los viajeros del altiplano, son su cabeza y su sonrisa gélida, perpetua, petrificada en sus labios.

El Abchanchu es un vampiro que siempre se acerca a sus víctimas mediante el engaño. Su estratagema más habitual es mostrarse como un anciano en problemas. Con ampulosas solicitudes reclama la asistencia de los viajeros con algún problema en el hogar. Aquellos que ingresan en el cubil del Anchanchu no volverán a ver la luz del día.

Modernos estudios folklóricos del altiplano boliviano revelan los profundos matices de la leyenda de Abchanchu. Su ropa indica un linaje divino, es decir, perteneciente al remoto panteón quechua, reducido y exiliado por el avance del cristianismo. De todos modos, el Anchanchu no sólo se ceba con la sangre de extranjeros. Los propios bolivianos evitan a toda costa las grutas y cuevas del altiplano, temiendo oír el acecho de las pisadas ominosas del Abchanchu. Incluso aquellos que sobreviven sus ataques, dicen los ancianos, pronto mueren debido a una extraña infección que la medicina no ha sabido detectar. De hecho, estos vampiros convertidos tienen un nombre propio: Anchanchun uñkataLos que han sido mirados por Anchanchu.

A principios del siglo XVIII el Abchanchu fue recluído -mitológicamente- en las regiones más inaccesibles de la montaña. Una centuria después, el Anchanchu reapareció en aldeas y comarcas a lo largo de Bolivia, no así a lo ancho; ya que la región oriental le es comprensiblemente indiferente. De vampiro insaciable se convirtió en anegador de campos, causante de incendios y muertes sospechosas en las haciendas; más aún: elAnchanchu se transformó en un demonio atmosférico, en una criatura que tiene potestar sobre los vientos y tempestades. Los ancianos sugieren el siguiente encantamiento si uno se topa con un viento sospechoso en la montaña:

Pasa, pasa Anchancliu, no me hagas ningún mal, porque el Mallcu me ampara.

En la región de Uyuni el Anchanchu todavía conserva su naturaleza vampírica. No reside en el viento ni la ampara la tormenta. Recorre las planicies salitres con su eterna sonrisa, hablando dulcemente y arañando los cristales de las ventanas. Cuando la noche helada del salar llega a su cénit, y los incautos no han trabado puertas y ventanas, el Abchanchu

ingresa en los hogares y realiza sus operaciones vampíricas con prolija eficiencia.

martes, 19 de noviembre de 2013

Un saludo de bienvenida a la pagina 2013

Hola mis amigos y amigas que visitan mi Blog de Vampiros me presento ante ustedes un día mas de sus vidas, mis mas sublimes disculpas el haberme perdido tantas primaveras, tuve  un cambio drástico de mi entorno familiar lo único que tengo de "escusas" por así decirlo, espero volver en forma para poder descubrir misterio que perturban nuestra curiosidad hacia nuestros personajes principales de esta obra LOS VAMPIROS y espero por lo menos conocer a uno de ellos ya sea ante esta pagina u otra red social. Una vez mas mis mas humildes disculpas, con mucho afecto una gran saludo tu mas servicial presentador Lestat.

miércoles, 18 de enero de 2012

El vampiro del Panteón de Belén

Hola, mi nombre es Armando, soy de Guadalajara, México.
Esta es una leyenda de un lugar muy conocido aquí en Jalisco llamado "Panteón de Belén"

La leyenda dice que ya hace muchos años llegó un hombre misterioso a la ciudad de Guadalajara. El hombre vestía de negro y sólo salía por las noches, dicen que desde su llegada a la ciudad empezaron a suceder cosas muy extrañas, empezaron a aparecer animales muertos con una seña muy particular ( dos orificios en el cuello ) y a todos les habían succionado hasta la última gota de sangre. La gente no le ponía atención, se preguntarán por qué..., bueno, porque pensaron que era un plaga o una infección entre los animales, pero al pasar los días comenzaron a encontrar cadáveres de jóvenes que tenían como hábito estar en la calle hasta la madrugada; lo curioso y lo que les empezó a preocupar era que los que encontraban tenían las mismas características de los animales encontrados antes, lo que ahora sí preocupó a los habitantes de la ciudad.
Se empezó a correr el rumor de que había un vampiro suelto en la ciudad . Las personas temían por sus vidas y las de sus hijos, por lo que un grupo de personas realizó un plan para atrapar a esta criatura de la noche, que se dedicaba a cometer sus bajos actos cerca de la vieja plaza de toros. Este grupo de personas se escondió detrás de un arbusto mientras uno se quedaba en la calle de carnada. Sí dió resultado, el vampiro se le apareció y cuando se disponía a clavarle sus colmillos los demás le arrojaron una red y lo atraparon. Algún gitano les había dicho que para poderlo matar tenía que ser con una estaca hecha de un árbol (no recuerdo el nombre del árbol), pero la estaca era verde, y que debían enterrarlo en un panteón. Lo hicieron, le enterraron la estaca en el corazón y lo llevaron al Panteón de Belén, donde le colocaron una lápida de cemento muy gruesa para asegurarse de que no saliera.
Al día siguiente los ciudadanos fueron a ver la tumba del vampiro y se dieron cuenta que la estaca de un día a otro se transformó en un árbol gigante que para poder salir a la superficie tuvo que romper la tumba. La leyenda dice que cuando el árbol rompa completamente la tumba el vampiro renacerá para aterrorizar nuevamente a los habitantes de la ciudad de Guadalajara; también dicen que si cortas una parte de las raíces del árbol o de su corteza el árbol sangrará.

Espero que les haya gustado, hasta luego

El arbol del Vampiro

EL ÁRBOL DEL VAMPIRO
Cuenta la historia que en el siglo XVIII en la Guadalajara colonial llegó un misterioso hombre que venía de Europa y que se quedó a vivir en un pueblito llamado Belén, se llamaba Don Jorge y era uno de los más ricos hacendados del pueblo, sin embargo los habitantes del poblado le temían ya que acostumbraba a vestir siempre de negro y salir solo por las noches.
Al poco tiempo la gente se alarmó al ver que aparecían animales muertos, pero días después se encontraron cadáveres de personas sin una gota de sangre. Este hecho causó un gran temor en el corazón de aquellos humildes campesinos, los cuales se encerraban en sus casas antes del atardecer y rezaban temerosos por sus vidas.
Finalmente se reunieron y armados de valor, palos, antorchas y machetes decidieron ir en busca del asesino. Cerca del panteón oyeron gritos, y al llegar vieron con horror a don Jorge que estaba mordiendo el cuello de uno de los campesinos. Cuando el vampiro se vio rodeado huyó dejando a su víctima ensangrentada. Al día siguiente la gente fue a ver al cura del pueblo y le pidieron que les ayudara a detener al vampiro que los aterrorizaba.
Así llegaron a la hacienda de don Jorge y el cura le realizó un exorcismo y el vampiro retrocedió maldiciendo y jurando que se vengaría de todos ellos, entonces uno de los aldeanos le clavó una estaca en el pecho. Una vez muerto fue enterrado en el panteón de Belén.
Se dice que meses después la lápida se rompió y en su lugar nació un árbol de tronco grueso y de raíces profundas. Cuenta la leyenda que el día que el árbol sea cortado o las raíces rompan por completo la lápida don Jorge regresará para tomar venganza contra aquellos que lo apresaron.
Así que si se dan una vuelta por la republica mexicana, no olviden visitar en Guadalajara, un pobladito llamado Belén donde aun hoy se puede observar el magnífico árbol erguido sobre su tumba.

EXISTEN LOS VAMPIROS

¿EXISTEN los vampiros?
 

 
POR HORACIO VELMONT
 

 
Según la leyenda popular, el vampiro es un individuo aparentemente muerto que sale de la tumba durante la noche, a menudo en forma de murciélago, y succiona la sangre de las personas dormidas para alimentarse.
 
La tradición dice que solamente pueden ser destruidos por cremación o clavándoles una estaca en el corazón.
 
La creencia en los vampiros se remonta a la antigüedad y estuvo muy extendida entre los eslavos.
 
La novela Drácula (1897) del escritor irlandés Bram Stoker cuenta la historia del conde Drácula, un vampiro de Transilvania, que con el correr del tiempo se convirtió en uno de los personajes más famosos de las películas de terror.
 
Ésta es, en síntesis, toda la historia del vampirismo.
 
Este tipo de vampiros no existe y solamente es fruto de la imaginación popular exacerbada por las películas de ciencia ficción.
 
Tampoco existen personas que necesiten beber sangre humana para sobrevivir. Lo que sí existe es el vampirismo como enfermedad mental y las personas que lo padecen tienen la creencia de que necesitan beber sangre humana para sobrevivir.
 
Pero se trata, nada más y nada menos, que de un vulgar trastorno psicogénico engrámico.
 
Transcribimos este texto que hemos extraído de http://usuarios.iponet.es/charo/vampiros/vampiros.html que resume a grandes rasgos la historia del vampirismo, del vampirismo que es leyenda, claro está:
 

 
Los vampiros no son algo que empezara el señor Bram Stoker con su Drácula, parece que han estado acompañándonos durante toda la historia del hombre de diferente manera.
 
Los egipcios tenían miedo a un pájaro "bebedor de sangre", creían que ese pájaro era la reencarnación de un inocente ajusticiado, que venia con esa forma para atacar a los hijos de sus enemigos.
 
Los antropólogos dicen que el origen de la creencia de los vampiros viene por las enfermedades con pérdida de sangre, que en la antigüedad se achacaba a seres que atacaban durante la noche, que buscaban el alimento que los mantenía vivos.  
 
Según una antigua leyenda el primer vampiro nació debido a un sueño de Adam, antes del nacimiento de Eva. Durante un sueño Adam deseó intensamente compañía femenina y de repente se sintió satisfecho. Este principio de vida que no generó otra similar, se mantuvo viva con una fuerza sobrehumana de supervivencia. En el momento que encontró un cadáver, surgió el primer vampiro. Curiosa leyenda. ¿no?   
 
La definición:
 
En el Diccionario Infernal de Collin de Plancy publicado en 1803 aparece lo siguiente: "Se da el nombre de upiers, upires o vampiros en Occidente; de brucolanos en Medio Oriente; y de katakhanes en Ceilán, a los hombres muertos y sepultados desde hace muchos días que regresaban hablando, caminado, infectando pueblos, maltratando a los hombres y a los animales y, sobre todo, sorbiendo su sangre, debilitándolos y causándoles la muerte. Nadie puede librarse de su peligrosa visita si no es exhumándolos, contándoles la cabeza y arrancándoles y quemándoles el corazón. Aquellos que mueren por causa del vampiro, se convierten a su vez en vampiros".
 
En los Pirineos se daba el nombre de brucolacos a los ahorcados injustamente. Por las noches iban a chupar la sangre de sus verdugos.
 
En el Rapaganmek Acadio aparece la primera figura del vampiro literario.
 
En una tablilla de la Diosa Isthar "Descenso al país inmutable", esta condensada la esencia de los vampiros.
 
En Grecia se los llamaba Vaimones Prostoxivi. Y en la Edad Media eran llamados luttins por los normandos y voukodlaks por los eslavos.  
 
Y de repente aparecieron en masa…
 
Los vampiros habían ido desapareciendo hasta el siglo XVII, el Abad Dom Agustín Calmet, erudito en arqueología y teología, publico un librito: Vampiros en Hungría y los alrededores.
 
"Cuentan las gentes, que han visto a muertos, que llevaban varios meses enterrados, volver, hablar, caminar e infestar pueblos enteros, maltratando hombre y animales, chupando la sangre de los inocentes, a los que enferman, y por último, los llevan a la muerte. De esta desgracia nadie se salva, porque es imposible evitar las visitas de tales enemigos. El remedio parece ser desenterrar a los muertos, cortarles la cabeza, arrancarles el corazón y  quemarles. Se confiere a estos resucitados el nombre de upiros o vampiros, que es como tacharlos de sanguijuelas. De ellos se describen tantas particularidades, todas ellas detalladas y revestidas de hechos tan evidentes, y de informaciones jurídicas, que uno debe creer a los habitantes de estos países cuando afirman que los resucitados salen de sus tumbas para causar tanto daño...".
 
Algunos editores y algunos sectores de la iglesia convirtieron esta obra casi en una lectura obligatoria... para frenar el avance del protestantismo. De esta manera resurgió el mito de los vampiros con fuerza.  
 
Voltarire escribió: "... no se oye hablar más que de vampiros entre 1730 y 1735, se les descubre en todas partes, se les tiende emboscadas, se les arranca el corazón, se les quema..." El pensador llego a la conclusión que se estaba matando a muchos inocentes  incautos, cuando los verdaderos vampiros eran los poderosos  que "chupaban la sangre a los débiles", "religiosos que abusaban de la ignorancia del pueblo".
 
Se ha comprobado que a ciertas capas arcillosas, lo mismo que otras clases de tierras, son capaces de mantener una temperatura cercana a los 0º, con lo que impiden que se corrompan los cadáveres. Seguramente esto ha llevado a considerar santos o vampiros a muchos, dependiendo si el cementerio estaba en un región católica o pagana.
 
La idea de que la sangre era sinónimo de juventud daba pie a algunos de los crímenes más espantosos de la Humanidad. La condesa Elizabeth de Bathory, sometió a infinidad de jóvenes vírgenes a unas torturas sexuales, para extraerles la sangre que luego ella misma bebía dentro  de un festín diabólico. Sucedió a principios de siglo XVII en Transilvania.
 
Más bebedores... Gilles de Rais, que en el siglo XV mataba niños para extraerles la sangre. Actualmente también hay algunos enfermos mentales que creen necesitar este liquido como alimento...Eso sí, la mayoría se conforma con la de los animales.
 
Un hecho clave es que la Iglesia concede a la sangre una importancia más que importante, es el centro mismo de la Misa, en la consagración el vino se convierte en sangre.  
 
 
 
Y LLEGO DRÁCULA 
 
Bram Stoker basó su novela en las leyendas surgidas de la Europa Central. sobre todo de Transilvania. Posiblemente leyó el libro de Dom Agustín Calmet y los relatos de Polidori. Lo que sí está más que claro es que se basó en el caudillo Válaco Vlad. "EL EMPALADOR".
 
Stoker  era un hombre reservado, periodista que conocía bien su oficio y seguidor del esoterismo. No destacaba por su brillantez. Pero su estilo tenia gancho popular, y era del estilo a los relatos por entregas que por esa época tenia mucho éxito.
 
Lo que más impresiona del vampiro no es su figura, es más su comportamiento: no se refleja en espejos, solo recibe al invitado por la noche, puede descender por las paredes del castillo como si fuera un gato... abandona el barco en el que viaja con forma de perro gigantesco... es capaz de apoderarse de la mente de un loco homicida para que le permita entrar donde se encuentran sus víctimas... así es Drácula.  
 

 
VAMPIRAS
 
La más clásica es Carmilla de Sheridan Le Fanu, y  Clarimonda de Gautier. También esta Verónica Aisworth, que es la vampira de Orgasmo de sangre, un breve relato, de Carter Scott.
 
Las vampiras no se diferencian de los hermanos masculinos, quitando que ofrecen las hermosura de las grandes amantes de la historia: Cleopatra, Mesalina, Lucrecia Borgia, etc. Son dueñas de grandes riquezas y tienen un séquito fiel de criaturas infernales.  
 
 
 
EL CINE... BELA LUGOSI
 
Hollywood universalizó este mito gracias a las películas de vampiros  de los años 30. El actor que interpretó a Drácula fue Bela Lugosi. Puso tanto de sí mismo, que terminó creyéndose un vampiro, aunque no le dio por beber sangre. No sólo interpretó el papel varias veces, tanto en cine como en teatro, se vestía en la calle igual que en los escenarios, adoptó gestos y hábitos propios de los vampiros.... hasta que se lo dio por loco.
 
Christopher Lee fue otro actor que interpretó este personaje en varias ocasiones, muchos imaginamos al vampiro con el rostro de este actor.

martes, 27 de diciembre de 2011

Vampiro: la mascarada

es un juego de rol ambientado en el llamado Mundo de Tinieblas. Fue creado por Mark Rein·Hagen como el primer juego de rol de la compañía White Wolf Game Studio. El juego versa sobre la existencia de vampiros en un mundo moderno neogótico. En 1992, al año siguiente de su aparición, fue publicada la segunda edición y una revisión de esta misma segunda edición, en ocasiones citada como tercera edición, fue publicada en 1998.[1] El subtítulo del juego: la mascarada hace referencia a los intentos de la organización secreta de los vampiros (La Camarilla) de esconder su existencia y actividades de los humanos.
En 1992 Vampiro: la mascarada ganó el premio Origins al mejor conjunto de reglas de Rol de 1991. Dado el éxito del original se amplió el Mundo de Tinieblas con otros juegos basados en diferentes seres sobrenaturales como Hombre lobo: el apocalipsis y Mago: la ascensión. White Wolf cosechó un importante éxito de ventas durante los años 90, y ha mantenido un buen estatus desde entonces.
En el año 2004 la compañía ha publicado una nueva versión del juego, Vampiro: el requiem, situado en el nuevo Mundo de Tinieblas que crearon al terminar el original.

Los Clanes
Los vástagos se distinguen en 13 clanes establecidos que se transmiten de un sire a su chiquillo y que empezaron en los vampiros de 3ª generación, los llamados antediluvianos.
Cada vástago fue abrazado por un sire de acuerdo a las características del clan de su Sire, de esta forma una persona rebelde y pendenciera jamás sería abrazada por un vampiro del aristocrático clan Ventrue, sino por un Brujah, ni un ejecutivo rico y delicado sería abrazado por uno de estos, sino por un Ventrue. De todas formas esto no es algo tan estricto, normalmente eligiéndose a alguien de acuerdo al vampiro.
Algunos carecen de clan, son los llamados Caitiff
Lista de clanes (por secta):
Camarilla:
Sabbat:
Clanes independientes:
Clanes extintos:

También hay líneas de sangre menores, cuyos miembros no descienden directamente de un Antediluviano sino que en algún momento de su historia se separaron del núcleo principal de un clan, como las Hijas de la Cacofonía, los Samedi, o los Kiasyd, clanes que han caído en desgracia, perdiendo gran parte del poder que ostentaban en el pasado, se han convertido en líneas de sangre, como el clan Salubri. También se encuentran entre ellas algunas creaciones de los Tremere como las Gárgolas, los Antitribu del Sabbat y algunas realmente extrañas como los misteriosos Nagaraja que devoran la carne de sus víctimas además de beber su sangre.
Líneas de Sangre del Sabbat:
Líneas de Sangre independientes:
 Las Sectas
Todos los clanes, excepto los cinco independientes y un puñado de líneas de sangre, y algunos vástagos que reniegan de la Yihad y de las sociedad vampírica, pertenecen a una secta. Cada secta tiene sus propias ideas, objetivos y punto de vista diferente respecto a la forma adecuada de interacción con los humanos y de la mejor forma de mantener la supervivencia de la Estirpe (forma por la que se llaman a sí mismos como un todo).
Hay dos sectas principales: la Camarilla, y el Sabbat. La primera piensa que lo mejor es mezclarse con los humanos para que no noten su existencia y así poder controlarlos desde las sombras, mientras el Sabbat piensa que deben revelarse en su naturaleza depredadora y subyugar a la humanidad y gobernarla como el impotente y débil ganado que ellos dicen que es.
Luego hay otras distinciones menores, entre ellas los anarquistas, que a pesar de compartir parte de los ideales de humanidad y ocultación de la Camarilla, no aceptan que otro vampiro les de órdenes y los gobierne solo por ser más antiguo, ni que los maten por violar leyes que ellos no aceptan. A los vampiros que pertenecen a una secta que no es la misma a la que pertenece el resto del clan se los denomina “antitribu”. Normalmente se trata de miembros de clanes de la Camarilla que se pasan al Sabbat, pero hay excepciones como el caso de los Lasombra.
En lo que se refiere a quienes se han separado del resto del clan sin unirse a otra secta, no se suele usar este término. Algunos que normalmente se llamarían antitribu han llegado al punto de considerarse una línea de sangre, como las Serpientes de la Luz, un grupo de Seguidores de Set que se unieron al Sabbat. El término se originó durante la Revuelta Anarquista, cuando los jóvenes anarquistas renunciaron a sus clanes y se volvieron contra sus antiguos.
Otro grupo es el Inconnu, un grupo misterioso formado por vástagos que al estar cansados de los actos de los más antiguos y más jóvenes vampiros, y también de la yihad tratan de mantenerse al margen de los demás llevando así a diversas conclusiones:
  • Se mantienen en letargo para poder estar fácilmente apartados de los demás,
  • Algunos creen que sólo son vampiros tratando de alcanzar la Golconda,
  • Y otros simplemente los confunden con los Antediluvianos.
La segunda es la opción más plausible, y la tercera es imposible, pues los Antediluvianos no se relacionan entre sí. En los múltiples suplementos que conforman la metatrama de Vampiro, en ningún momento se explica que es realmente el Inconnu.

 Historia

La historia vampírica comienza cuando, según dice el Libro de Nod (libro inventado propio de este trasfondo), Caín mata a Abel; al cometer el primer asesinato Dios lo castiga, expulsándolo a la Tierra de Nod. Caín es condenado a no morir nunca y alimentarse de sangre, y al engendrar progenie esto se trasmitirá a su descendencia, transmitiendo así la maldición de Dios. Además, parte de su maldición es morar eternamente sobre la tierra, así que quienquiera que mate a Caín sufrirá siete veces el castigo de Dios, y para que se le reconozca y le teman Caín lleva una marca en la piel.
Lucifer, sin embargo, se apiada de él, pese a que sea por rencor a Dios. Lucifer era el angel más atractivo y fuerte de la corte celestial hasta que desafió a Dios por el trono, este lo desterro pero algunos angeles se fueron con el y empezo a crear criaturas malignas para librar una guerra. Dios simplemente dijo "Que se haga la luz" y una luz cegadora los convirtió en polvo, pero Lucifer muy a tiempo creo un refugio en las profundidades de la tierra, el infierno. Algunos demonios no pudieron huir a el y todavía se encuentran en la Tierra escondidos en cuevas o pozos. Según los libros de WW, Lucifer nunca podra vencer a Dios,por mas que lo intente.
Volviendo con Cain, desamparado encuentra a Lilith, con quien transcurre una parte de su existencia y aprende a manipular su poder. Cuando ya no tiene nada que aprender de Lilith, la abandona y vuelve a las tierras que antes habitaba y crea la primera ciudad, Enoch. Aunque esta alcanza la gloria se siente solo, y descubre que puede crear a otros como él, y abraza (convierte) a Enoch, Zillad e Irad
Los tres chiquillos a su vez abrazan a otros 7 mortales (la tercera generación, los antediluvianos). Los antidiluvianos, nietos por así decirlo de Caín, diabolizan (se comen) a sus sires (quienes los abrazaron). Caín al verlo se enfada y maldice a cada uno de estos canibales de un modo distinto, su mayor virtud se convierte en su mayor defecto, maldición que comparten con sus descendientes. Es decir, miembros de clan. Por ejemplo, el muy atractivo Nosferatu se vuelve en la imagen que todos conocen actualmente al oír Nosferatu. Viendo la aberración creada por su egoísmo, Caín prohíbe que vuelvan a abrazar a otros mortales y, de esa forma, detener la expansión de la maldición de Dios.
Debido a este acto, Dios nuevamente lo castiga causando el Diluvio. Luego de esto Caín se auto-exilia marchando al letargo, (descanso de un vampiro, es semejante a ser criogenizado) aprovechando la situación de vacío de poder, los Antediluvianos vuelven a abrazar, y sus chiquillos también, y estos a su vez. En este momento se crea la Segunda Ciudad y comienza la Yihad, una guerra que se ha prolongado a lo largo de los siglos hasta hoy en día.
Eventualmente nace la ciudad de Cartago, liderada por los Brujah. Ahí los cainitas viven en armonía y convivencia con los humanos. Esta panacea no puede durar y finalmente Cartago cae. Nunca se borrará el odio de los Brujah hacia los Ventrue, quienes son responsables de llevar a Roma a destruir la ciudad.
En el siglo IX comienza la Edad Oscura. En ella los vampiros son menos reticentes a mostrarse como tales y gobiernan sobre la humanidad. Pero al cabo de un tiempo los mortales se rebelan guiados por la Iglesia, encontrando y enviando a la hoguera a los vampiros y otras muchas criaturas sobrenaturales. Los antiguos usan a sus chiquillos como carne de cañón para ganar tiempo y poder ocultarse. Los jóvenes quieren dejar de ser manipulados por sus antiguos pero tienen vínculos de sangre, un pacto por el que tienes dependencia y lealtad con quien te vincule. Los Tzimisce crean métodos por transfusiones con los que burlar esos pactos y poder combatir a los antiguos. Todos los jóvenes europeos se dirigen a España a la llamada Revuelta Anarquista liderada por los Brujah, ayudados por los Tzimitsce.
Finalmente, temiendo por su supervivencia, los antiguos y los chiquillos que todavía les son leales conforman la Camarilla. La fuerza de la Camarilla es muy superior a la de los anarquistas, por lo que los Brujah firman el Tratado de Thorns, y se da término a la Revuelta Anarquista. Los jóvenes Tzimisce y Lasombra (lideres natos del Sabbat) saben que no pueden esperar misericordia de sus antiguos por lo que se niegan, al igual que otros que deciden seguir leales a su causa. Después de doscientos años de presión los anarquistas vuelven desde Europa Oriental, esta vez llamándose Sabbat.
Y así continúa hasta los días modernos, con la Yihad luchándose en las sombras. Aunque de acuerdo al Libro de Nod esto durará poco, pues se acerca la Gehenna, la apocalíptica noche en que los míticos antediluvianos despertarán de los rincones más oscuros y remotos de la Tierra para castigar a todos los jóvenes vampiros, donde también, según algunos vástagos, los mortales serán destruidos. Todo esto ocurriría cuando la Yihad termine, lo que puede ocurrir muy pronto debido al tiempo de la sangre tenue (Vampiros débiles, Caitiff) que se ha visto progresar desde los inicios del siglo XX. Algunos creen que es una simple profecía sin sentido, otros tratan de detenerlo y otros esperan unirse al nuevo orden que surgirá de las cenizas cuando esto termine.

Piuchén - El Vampiro Animal de Chile.

Animal mitológico mapuche, que según algunos es una especie de vampiro. El Piuchén (“Secar a la gente”), también conocido como el Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén; es una criatura perteneciente a la mitología mapuche, y posteriormente también reintroducido en la mitología chilota. Esta leyenda se conoce en el Norte Chico, Centro y Sur de Chile.
Con esta palabra también se designa al murciélago vampiro común (Desmodus rotundus); por lo que lo más probable es que esta leyenda se inspiró en este animal.
Actualmente algunas personas también asocian esta leyenda con el mito del chupacabras.
Apariencia
Este ser presentaría una apariencia cambiante; la cual generalmente tiene el aspecto de una culebra voladora de alrededor de medio metro de largo. Pero además podría presentarse como, serpiente, ave, pez, cuadrúpedo, rana, murciélago y hasta humanoide; o igualmente una mezcla de ellas. Se dice que además, su cuerpo estaría cubierto de pasto, arbustos y cilindros retorcidos, a modo de ganchosos cuernos y otras estructuras que sobresalen del cuerpo de esta criatura.

Los Gitanos y los vampiros.

Incluso hoy en día, los gitanos aparecen frecuentemente en la literatura y cine vampírico, sin duda debido a la influencia del libro “Drácula” de Bram Stoker, en donde los gitanos Szgany servían a Drácula, transportaban sus cajas de tierra y lo cuidaban.
En realidad, los gitanos se originaron como tribus nómadas en el norte de India, pero obtuvieron su nombre de la antigua creencia de que venían de Egipto. Para el año 1000 dC comenzaron a esparcirse hacia el oeste y se establecieron en Turquía por un tiempo, incorporando muchas palabras turcas a su idioma Romany.
Para el siglo XIV estaban en los Balcanes, y dos siglos después ya se habían esparcido por toda Europa. Los gitanos llegaron a Rumania poco tiempo antes del nacimiento de Vlad Drácula en 1431.
Su religión es compleja y varía entre las tribus, pero tienen un dios llamado O Del, además del concepto de las fuerzas del Bien y el Mal y una fuerte relación y lealtad a los parientes muertos. Creían que el alma del muerto entraba en un mundo similar al nuestro, excepto que allí no hay muerte. El alma se quedaba cerca del cuerpo y a veces quería regresar. Los mitos gitanos de los muertos vivos se agregaron y enriquecieron la mitología vampírica de Hungría, Rumania y los países eslavos.
El antiguo hogar de los gitanos, la India, tuene muchas figuras vampíricas míticas. El Bhuta es el alma de un hombre que muere antes de su tiempo. Merodeaba animando cuerpos muertos de noche y atacaba a los vivos como un ghoul. En el norte de la India se podía encontrar al brahmaparusha, una criatura cuasi-vampírica con un cuerpo rodeado de intestinos y una calavera de la que bebía sangre.
El vampiro Indio más famoso es Kali que tenía colmillos, usaba un collar de cadáveres o calaveras y tenía cuatro brazos. Sus templos se hallaban cerca de los crematorios. Ella y la diosa Durga combatieron al demonio Raktabija que podía reproducirse a si mismo de cada gota de sangre derramada. Kali bebió toda su sangre para que nada se derramara, y así ganó la batalla y mató a Raktabija.
Sara o la Diosa Negra es la forma en que Kali sobrevivió entre los gitanos. Ellos creen que las tres Marías del Nuevo Testamento fueron a Francia y bautizaron a una gitana llamada Sara. Aun tienen una ceremonia cada 24 de Mayo en la aldea francesa donde se supone que esto sucedió. Un vampiro gitano se llamaba mullo (uno que murió). Se creía que este vampiro regresaba para hacer
cosas maliciosas y /o beber la sangre de una persona (usualmente un pariente que había causado su muerte, o no había hecho bien la ceremonia funeraria, o que conservaba las posesiones del muerto en lugar de destruirlas como era apropiado.)
Las vampiras podían volver y tener una vida normal e incluso casarse, pero dejaban a sus esposos exhaustos. Se creía que cualquiera que tuviera apariencia horrible, le faltara un dedo, o tenía apéndices animales, etc. era vampiro. Incluso las plantas o los perros, los gatos o los animales de la granja podían convertirse en vampiros. Las calabazas o los melones que se mantenían
demasiado en la casa comenzaban a moverse, hacer ruidos o a mostrar sangre.
Para librarse de un vampiro, la gente contrataba a un dhampiro (el hijo de un vampiro y su viuda) para que detectara al vampiro. Para alejar a los vampiros, los gitanos clavaban clavos de acero o hierro en el corazón del cadáver y ponían pedazos de acero en su boca, sobre los ojos y oídos y entre los dedos en el momento del entierro. También ponían madera espinosa en la media del
cadáver o clavaban una estaca de madera espinosa a través de las piernas. Otras medidas eran clavar estacas en la tumba, dejar caer agua hirviendo sobre ella, decapitar al cadáver, o quemarlo.
A pesar de la disrupción de las vidas de los gitanos por los varios regímenes comunistas de Europa oriental, ellos retienen aun mucho de su cultura. En 1992 un nuevo rey de los gitanos fue elegido en Bistritz, Rumania.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz navidad oscura-Merry Christmas dark

gracias amigos mios por haber visitado mi blog que tengan una feliz navidad oscura y un eterno año nuevo.
atentamente:Lestat

Thanks for visiting my friends blog I wish you a Merry Christmas to all.
eternal happy new year.
Tempted: Lestat

Creencias modernas en vampiros.

Escrito por Pilar Guiroy
Las creencias en los vampiros persisten hasta la actualidad. Mientras que algunas culturas preservan sus tradiciones originales sobre la inmortalidad, muchos creyentes modernos están más influenciados por la imagen ficcional del vampiro como aparece en las películas y la literatura.
En los ’70 aparecieron rumores (esparcidos por la prensa local) sobre que un vampiro frecuentaba el cementerio de Highmate en Londres. Un gran número de cazadores amateurs de vampiros se dirigieron al cementerio. Varios libros fueron escritos sobre el caso, entre los que resalta el de Sean Manchester, un hombre del lugar que estuvo entre los primeros en sugerir la existencia de los “vampiros Highgate” y que luego afirmó haber exorcizado y destruido todo un nido de vampiros en el área.
En el folclore moderno de Puerto Rico y México, el chupacabras es la criatura que se alimenta de la carne o bebe la sangre de los animales domésticos, llevando a algunos a considerarlo como vampiro. La “histeria chupacabras” se asociaba frecuentemente con graves crisis políticas y económicas, sobre todo a mediados de los ’90.
A fines del 2002 y principios del 2003, el pánico provocado por supuestos ataque de vampiros corrió por todo el país africano de Malawi. Una multitud apedreó hasta la muerte a una persona y atacó al menos a cuatro más, incluyendo al gobernador Eric Chiwaya, basados en la creencia de que el gobierno operaba en secreto con vampiros.
En Rumania durante Febrero de 2004, varios parientes del difunto Toma Petre temían que se hubiera convertido en un vampiro. Desenterraron su cuerpo, le sacaron el corazón, lo quemaron y mezclaron las cenizas con agua para tomarla.
En Enero de 2005 comenzaron a circular rumores sobre un atacante que mordió a varias personas en Birmingham, Inglaterra, provocando preocupaciones sobre la presencia de un vampiro en las calles. Sin embargo, la policía local afirmó que no se habían producido tales crímenes. Este caso parece ser una leyenda urbana.
En Marzo de 2007, personas que se auto- designaron cazadores de vampiros irrumpieron en la tumba de Slobodan Milošević, antiguo presidente de Serbia y de Yugoslavia, y clavaron una estaca en su corazón. Aunque el grupo alega que este había sido un acto preventivo para que Milošević no regresara como vampiro, no se sabe si realmente fue un crimen perpetrado por creencias genuinas o motivaciones políticas.

Investigación histórica, geográfica, y cultural sobre los vampirosLa controversia sobre vampiros en el siglo XVIII Parte 2

Escrito por Pilar Guiroy
Según investigaciones recientes, y a juzgar por la segunda edición del trabajo en la obra de 1751, Calmet demostró en realidad un escepticismo hacia todo el concepto de vampiro. Admitió que ciertas partes de los testimonios, como la preservación de los cuerpos, podían llegar a  ser ciertas. Sea cuales fueren sus convicciones personales, el aparente apoyo de Calmet a las creencias en los vampiros tuvo gran influencia sobre otros estudiosos de su tiempo.
Eventualmente, la emperatriz María Teresa de Austria envió a su médico personal, Gerhard van Swieten, a investigar. Él concluyó que los vampiros no existían, y entonces la emperatriz creó leyes que prohibían abrir tumbas y profanar cuerpos.
Este fue el final para la epidemia de vampiros. Para entonces, sin embargo, muchos sabían sobre estos seres, y pronto varios autores adoptarían y adaptarían el concepto de vampiro, dándolo a conocer al público general.
Nueva Inglaterra
Durante los fines del siglo XVIII y del siglo XIX la creencia en los vampiros se esparció por toda Nueva Inglaterra, especialmente en Rhode Island y el este de Connecticut. En esta región hay muchos casos documentados de familias que desenterraban a sus seres queridos para sacarles sus corazones, creyendo que el muerto era un vampiro responsable de las enfermedades y muertes del resto de la familia, aunque nunca se utilizó el término ‘vampiro’ para describir al cadáver.
La tuberculosis, o tisis como se la conocía en ese momento, se creía que era causada por visitas nocturnas de un miembro familiar fallecido, que había muerto de esta enfermedad. El caso registrado más famoso (y el más reciente) es el de una joven de 19 años, Mercy Brown, que murió en Exeter, Rhode Island en 1892. Su padre, asistido por el médico de la familia, removió su cadáver de la tumba dos meses después de su muerte.
Le sacaron el corazón entonces y lo quemaron hasta convertirlo en cenizas. Una narración de este incidente fue encontrado entre los papeles de Bram Stocker y la historia guarda similitudes con eventos de su novela clásica, Drácula.

La controversia sobre vampiros en el siglo XVIII.

La controversia sobre vampiros en el siglo XVIII
Escrito por Pilar Guiroy
Durante el siglo XVIII, hubo un ataque de pánico causado por temor a los vampiros en Europa del Este. Incluso los gobiernos oficiales caían en la caza de vampiros. La histeria comenzó con un estallido de ataques “vampíricos” en el este de Prusia en 1721 y en la monarquía Habsburgo desde 1725 hasta 1734.
Dos famosos casos (que fueron los primeros en ser registrados) involucraban a los serbios Meter Plogojowitz y Arnold Paole. Según esta historia, Plogojowitz murió a la edad de 62 años, pero regresó un tiempo después para pedirle comida a su hijo. El hijo se negó, y apareció muerto al día siguiente. Plogowitz  volvió nuevamente y atacó a varios vecinos que murieron por pérdida de sangre.
En el otro caso, Arnold Paole, un ex soldado convertido en granjero que había alegado ser atacado por un vampiro años antes, murió mientras cosechaba. Después de su muerte, la gente empezó a morir, y por ello se creía que era Paole que había regresado para acosar a sus vecinos.
Estos dos incidentes fueron muy bien documentados. Oficiales de gobierno examinaron estos casos y los cuerpos, y se publicaron y distribuyeron libros sobre el caso de Paole en toda Europa. La controversia continuó durante una generación.
 El problema fue exacerbado por las epidemias rurales de los supuestos ataques vampíricos, y por los pueblerinos que desenterraban cadáveres. Muchos estudiosos dijeron que los vampiros no existían, y adjudicaron los testimonios a los entierros prematuros, o a la rabia.
Sin embargo, Don Augustine Calmet, un respetado teólogo y estudioso francés, escribió un tratado en 1746 que trataba el tema de los vampiros con mucha ambigüedad respecto a su existencia. Añadió registros de incidentes relacionados con estas criaturas, y muchos lectores, como Voltaire y varios demonologistas, interpretaron este tratado como una afirmación de la existencia de los vampiros. En su Diccionario Filosófico Voltaire escribe sobre los vampiros:
Estos vampiros eran cadáveres, que salían de sus tumbas a la noche para chupar la sangre de los vivientes, ya fuera de sus gargantas o de sus estómagos, luego de lo cual retornaban al cementerio. Las personas atacadas decaían, se volvían pálidas y terminaban por ser consumidas; los cadáveres en cambio engordaban, tomaban un color rosado y tenían un apetito excelente. Era en Polonia, Hungría, Silesia, Moravia, Austria y Lorraine donde los muertos tenían sus mejores ánimos.

Algunos rasgos comunes de los vampiros en el folclore.

Algunos rasgos comunes de los vampiros en el folclore
Escrito por Pilar Guiroy
Es difícil realizar una sola descripción del vampiro folclórico, porque sus características varían ampliamente en las distintas culturas. La tendencia general los relaciona con espíritus malignos.
  • La aparición del vampiro folclórico europeo poseía varias señales como para que una persona pudiera distinguir un cuerpo vampírico de uno normal cuando se abría la tumba de un cadáver sospechoso. El vampiro tiene una apariencia “saludable” y piel rojiza, a menudo es regordete, su pelo y uñas han crecido y, principalmente, no está descompuesto. La apariencia de la criatura fuera de la tumba puede ser más o menos diferente de la de un cuerpo humano normal, dependiendo de la región en la que se origine la leyenda.
  • La manera más común para destruir a un vampiro eran atravesarle el corazón con una estaca de madera, decapitarlo, y quemar su cuerpo por completo. Para evitar que un vampiro se levantara de su tumba incluían su entierro al revés, cortarle los tendones de sus rodillas, o ubicar semillas de amapola en el suelo del cementerio donde está enterrado el presunto vampiro, para que se mantenga ocupado toda la noche contándolas. Las narraciones chinas sobre seres vampirescos también afirman que si alguien se cruza con un saco de arroz, tendrá que contar todos los granos. Existen mitos similares en la India. También los cuentos de brujas y otros seres malignos en América del Sur poseen un aspecto similar.
  • Los apotropaicos, por ejemplo los objetos que inhibían o evitaban a los vampiros (como a otras criaturas malignas), incluían ajo, luz del sol, rama de rosa silvestre, una planta espinosa, y todos los objetos sagrados (agua bendita, crucifijos, rosarios, etc.). En historias similares de otras regiones, otras plantas y objetos de propiedades santas o místicas a veces funcionaban como apotropaicos. En las leyendas orientales, las criaturas vampíricas son generalmente rechazadas por cosas sagradas como los sellos de Shinto. La planta de Aloe Vera colgada tras la puerta o cerca de ella tenía la misma función en las creencias sudamericanas. Lugares sagrados como la Iglesia eran inaccesibles para los vampiros.
  • Los vampiros a veces pueden cambiar de forma, no se limitan al estereotipo del murciélago descrito en los dibujos y películas. Más bien se dice que mutan en una gran variedad de animales como lobos, ratas, arañas, mariposas nocturnas, etc.
  • Algunos vampiros del folclore europeo se cree que no tienen sombra ni reflejan nada, quizás esta sea una creencia que viene del folclore sobre la falta de alma de los vampiros. Sin embargo, esto no era universal ya que los vrykolakas/tympanios (en Grecia)  se suponía que poseían sombra y reflejos.
Algunas tradiciones sostienen que un vampiro no puede entrar en una casa a menos que se lo invite, aunque sólo necesitan ser invitados una vez, después de eso pueden ir y venir como les plazca y sin permisos.

Vampiros griegos 2.

Escrito por Pilar Guiroy
Un cadáver en la tumba terminaba, según las creencias, en un estado muy hinchado y descompuesto. Sin embargo, la apariencia de los vampiros fuera de las tumbas variaba mucho en las distintas partes de Grecia. Generalmente no se distinguían de las personas vivas, dando lugar a la creación de muchas historias folclóricas sobre este tema. Pero este no era el caso en todos lados: en el Monte Pelión, los vampiros brillaban en la oscuridad, mientras que en las islas Sarónicas se creía que los vampiros eran jorobados con largas colas; en la isla de Lesbos tenían largos dientes caninos, semejantes a los de los lobos.
Los vampiros podían ser inofensivos, a veces regresaban para ayudar a sus esposas con el trabajo. Sin embargo, por lo general eran vistos como predadores feroces que mataban a sus víctimas que se convertirían en vampiros (beber su sangre no era una parte importante en estas leyendas).
Los vampiros eran tan temidos por el daño potencial que podían provocar, que un pueblo podía enloquecer si creía que estaban por ser atacados por alguno. Nicolás Dragoumis recuerda haber visto este pánico en Naxos en los años ’30, seguido de una epidemia de cólera.
Muchos remedios eran empleados como protección en distintos lugares, como por ejemplo pan bendecido de la iglesia, cruces, y cuchillos de mango negro. Para evitar que los vampiros se levantaran de entre los muertos, sus corazones eran atravesados por agujas de hierro mientras estaban en la tumba, o se quemaba sus cuerpos y se esparcían las cenizas. Como la iglesia se opuso a la quema de personas que habían recibido el sacramento de la Confirmación en el ritual del bautismo, la cremación era el último recurso que se utilizaba

Vampiros griegos.

Escrito por Pilar Guiroy
La creencia en los vampiros (generalmente llamados βρυκόλακας, vrykolakas, aunque en Creta llamados repetidamente καταχανάδες, katakhanades) era muy común en Grecia hasta el siglo XX. Es probable que las costumbres griegas propagaran estas creencias, sobre todo un ritual que sostenía que había que exhumar un cuerpo luego de tres años de su muerte.
 Si el cuerpo estaba completamente descompuesto, los huesos remanentes eran puestos en una caja por sus familiares y se les echaba vino encima; luego un sacerdote leía las escrituras. Si el cuerpo no estaba suficientemente descompuesto, sería etiquetado como un vampiro.
De acuerdo a las creencias griegas, el vampirismo podía ocurrir por varias razones: excomunión o profanación de un día religioso, cometer un crimen grave, o morir solo. Otras causas más supersticiosas eran ver a un gato saltando sobre la tumba, comer carne de una oveja matada por un lobo o ser maldecido. También se creía en las regiones más remotas de Grecia que las personas que no fueron bautizadas estaban condenadas al vampirismo luego de su muerte.

Las creencias romanas sobre vampiros .

Escrito por Pilar Guiroy
Hasta el día de hoy, Roma figura en las ficciones sobre vampiros y las películas, sin duda por la influencia del Drácula de Bram Stocker, en la que el romano Szgany servía a Drácula, llevándole sus cajas de tierra y protegiéndolo.
Una forma de vampiro en el folclore romano es el mullo. Este vampiro se cree que vuelve de la muerte para hacer maldades y/o chupar la sangre de las personas. El mullo a menudo se trataba de un pariente que había causado la muerte de otro familiar, o que no había observado correctamente la ceremonia del entierro, o que había guardado las posesiones del fallecido en lugar de destruirlas como era correcto.
Los vampiros femeninos podían regresar, llevar una vida normal y hasta casarse, pero eventualmente agotarían a sus maridos.
Cualquiera que tuviera una apariencia horrible, le faltara un dedo, o tuviera su apéndice parecido al de un animal, se creía que era un vampiro. Si una persona desaparecía, o un cuerpo se hinchaba antes de su entierro, se convertirían en vampiros. Perros, gatos y hasta herramientas de agricultura podían ser vampiros. Calabazas y melones conservados en la casa durante mucho tiempo podían comenzar a moverse, hacer ruidos o mostrar sangre.
Para liberarse de un vampiro una persona podía contratar a un Dhampir (el hijo de un vampiro y de su viuda), o a un Moroi para detectarlos. Para evitar a estas criaturas, los gitanos clavaban agujas de hierro o acero en el corazón del cadáver y ponían pedacitos de acero en su boca, sobre los ojos y orejas, y entre los dedos en el tiempo que durara el funeral. También ponían espinas en los pies del cuerpo, o una estaca de espinas a través de sus piernas. Otras medidas consistían en clavar estacas en la tumba, echar agua hirviendo sobre ella, y también decapitar o quemar al cuerpo.
Según el etnólogo serbio Tatomir Vukanovic, el pueblo romano de Kosovo creía que los vampiros eran invisibles para la mayoría de la gente, pero podían ser vistos “por un hermano y una hermana mellizos nacidos un sábado que usaran sus calzones y camisas del lado del revés…Ellos pueden ver al vampiro a la noche, pero en el momento en que este los viera, saldría volando enloquecido”.